LA DISTOPIA COMO ROPA: UNA CONVERSACION CON QUENTIN ESSER
- Ela Casati

- hace 11 minutos
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Este artículo es una traducción del original en inglés publicado en Iconia Avant Garde el 9 de junio de 2026. Puedes leer el artículo original aquí.
Todas las imágenes en este artículo aparecen por cortesía de Quentin Esser.
¿Qué sería de la moda sin marcas nuevas e independientes dirigidas por creativos jóvenes? Tal vez no existiría, o al menos no como la conocemos. Cuando el establecimiento está ya definido de manera rígida y no hay muchos espacios disponibles para lo fresco, los resultados merecen atención, y muchas veces son más interesantes que lo que ya está disponible y masificado. Este espíritu autogestionado, fuerte y autónomo es personificado por Quentin Esser, uno de los talentos más prometedores de Alemania que presentó sus últimas creaciones en colaboración con la marca de joyería 2819 en Monochrom en Weinmisterstrasse durante la edición de febrero de 2026 de Berlin Fashion Week.
Quentin comenzó su marca en 2024, poco después de descubrir que no sólo le gusta la ropa, sino que tiene un don para construirla. Recordando sus comienzos, dice: "A medida que me interesé más en la moda y la ropa, me di cuenta de que no encontraba cosas que fueran especiales para mí, así que decidí que quería hacerlas y reflejar la clase de mundos que quería crear." Sus fuentes de inspiración incluyen la legendaria tienda avant-garde Darklands en Berlín, la clásica escena techno de la capital alemana con su atmósfera distópica y la película de culto Suspiria de Luca Guadagnino.
El compromiso de Quentin con la independencia no es sólo estético, sino también en cuanto a lo que imagina que será su futuro como creativo. Cuando se le pregunta si trabajaría para una de las grandes marcas de la moda, declara de inmediato que esta no es una opción que escogería sin más. "Preferiría quedarme con mi marca. Para mí, un verdadero diseñador es un artista con una visión propia. La ropa debería ser para la gente, no para las marcas, y yo quiero hacer ropa que la gente realmente vaya a usar porque mi visión sobre este tema es muy abstracta." Es también consciente de que hay que hacer mucho esfuerzo y tener bastante resistencia mental para hacer realidad esta idea: "Pienso que tener una marca independiente no es para los débiles porque es un trabajo realmente duro. Todos tus recursos, tu energía y tu dinero se dirigen a esto."
Los detalles en las piezas de Quentin Esser son notorios, de una manera oscura pero elegante. No te gritan a la cara, sino que te susurran al oído de una manera en que no puedes dejar de mirarlos después de que los descubres. Cruces impresas que sólo se ven bajo la luz adecuada, bordados en 3D que parecen las partes del cuerpo de un extraterrestre, dril encerado. Todas tienen un énfasis muy marcado en los acabados con texturas que brindan la idea de un mundo estético que es tanto usable como distópico, en el mejor sentido de la palabra.
Aunque la visión de Quentin está claramente definida en el momento, él siempre acepta la posibilidad de cambiar. "Mi cliente ideal es alguien que usa principalmente el color negro y al quien realmente le gustan los materiales que uso. Es así por ahora pero puede cambiar, porque por ahora hago cosas muy abstractas, y quiero ahora hacerlas más fáciles de usar." Esta evolución de Quentin Esser como marca y como creativo definitivamente dará mucho de qué hablar en las próximas temporadas.



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